Aceite para caja de doble embrague
El aceite para caja de doble embrague es un lubricante de alto rendimiento diseñado especialmente para las transmisiones DCT de seis o siete velocidades. Ubicado en el cárter de la caja, circula entre los dos embragues, los engranajes, el mecanismo de control hidráulico y los rodamientos. Su función es doble: crear una película protectora que limite la fricción metal-metal y asegurar la transferencia de par a través de los pistones hidráulicos que controlan los embragues. Gracias a sus aditivos anti-desgaste, antioxidantes y agentes de fricción calibrados, el aceite mantiene la temperatura y la presión internas estables, incluso bajo carga intensa o conducción deportiva.
- Lubricación de los engranajes y rodamientos para reducir el desgaste.
- Enfriamiento de los embragues húmedos y disipación del calor.
- Transmisión de la presión hidráulica para engranar o desengranar las marchas.
- Protección anticorrosión contra la humedad y los ácidos de combustión.
¿Cuándo cambiar la pieza?
A diferencia de una caja mecánica clásica, la caja de doble embrague somete fuertemente su fluido. Los fabricantes recomiendan en promedio un reemplazo cada 60,000 a 80,000 km, o cada 4 años si no se alcanza el kilometraje. Sin embargo, el uso urbano intensivo o la tracción de remolque puede acelerar la degradación del aceite para caja de doble embrague. Un control visual anual del color y el olor del lubricante ayuda a anticipar.
- Duración de vida: 4 años o 60,000–80,000 km según el manual.
- Señales de alerta: cambios de marcha menos rápidos, sacudidas a baja velocidad, aumento de temperatura de transmisión, mensaje «Servicio caja» en el tablero.
- Síntomas avanzados: ruido de traqueteo, olor a quemado, fugas rojas o marrones bajo el cárter.
- Periodicidad recomendada: cambio preventivo al reemplazar el filtro interno o en cada cambio de embrague.
¿Por qué cambiar?
Un aceite para caja de doble embrague oxidado pierde su viscosidad y sus propiedades de fricción. La película protectora se rompe, lo que provoca calentamientos localizados en los discos de embrague y los rodamientos. Las partículas metálicas en suspensión contaminan las electroválvulas y pueden bloquear mecánicamente el mecatrónico, generando altos costos de reparación. Adoptando un intervalo de cambio regular, preserva la sincronización perfecta de los dos embragues, evita el sobreconsumo de combustible y garantiza cambios de marcha fluidos.
- Reducción de los riesgos de deslizamiento y sobrecalentamiento de los embragues.
- Protección del mecatrónico y las electroválvulas contra los depósitos.
- Preservación de la garantía del fabricante y del valor de reventa del vehículo.
- Ahorro a largo plazo: un lubricante nuevo cuesta mucho menos que una reparación de caja.
Aceite de Transmisión
Aceite Para Transmisión Automática
Aceite, Engranaje Eléctrico
Aceite, Caja de Cambios Automática (ASG)
Aceite, Caja de Cambios Híbrida (DHT)
Aceite, Transmisión Variable Continua (CVT)