Relé de la bomba de combustible
El relé de la bomba de combustible es una pequeña caja eléctrica, generalmente ubicada en la caja de fusibles del compartimento del motor o debajo del tablero. Su misión es gestionar la alimentación de 12 V de la bomba de combustible: cuando giras la llave, recibe la orden de la unidad de control, cierra su circuito interno y permite la presurización del circuito de gasolina o diésel. Por lo tanto, actúa como un interruptor de alta potencia entre la batería y la bomba, protegiendo al mismo tiempo el cableado gracias a su bobina de control de baja intensidad. Sin este relé eléctrico, incluso una bomba nueva permanecería en silencio y el motor no arrancaría.
En la práctica, el relé de la bomba de combustible está compuesto por un electroimán, un conjunto de contactos y una resistencia de supresión de arco. Cuando la bobina está alimentada, el imán atrae el ancla móvil y cierra los contactos. Tan pronto como la unidad de control corta la señal (motor detenido, choque detectado o presión suficiente), los contactos se abren y la bomba deja de funcionar, evitando cualquier sobrepresión o fuga.
¿Cuándo cambiar la pieza?
- Duración de vida: entre 150,000 y 250,000 km, pero muy dependiente de los ciclos de encendido/apagado y del calor ambiental.
- Signos precursores: arranques aleatorios, bomba silenciosa cuando se da contacto, cortes del motor en marcha, fusible de la bomba que se quema frecuentemente, olor a gasolina no seguido de un arranque del motor.
- Síntomas visuales: terminales oxidadas, caja amarillenta o agrietada, marcas de calentamiento en la placa del relé.
- Periodicidad aconsejada: control eléctrico en cada reemplazo de la bomba de combustible o cada 5 años, cambio preventivo en cuanto un arranque se vuelve caprichoso.
¿Por qué cambiarlo?
- Fiabilidad del arranque: un relé de la bomba de combustible desgastado puede cortar la alimentación en el peor momento, dejando el vehículo averiado en el semáforo o en la autopista.
- Seguridad contra incendios: los contactos que se arquean se calientan y pueden derretir el portarelés, aumentando el riesgo de cortocircuito e incendio en el compartimento del motor.
- Protección de la bomba: si el relé se queda pegado, la bomba funciona continuamente, se sobrecalienta y termina por atascarse. Por el contrario, los cortes repetidos desgastan prematuramente el motor eléctrico de la bomba y el sello interno.
- Rendimiento del motor: una alimentación inestable provoca caídas de aceleración, pérdida de potencia y un consumo aumentado, ya que la unidad de control compensa un flujo de combustible irregular.
- Costo controlado: el relé de la bomba de combustible es una pieza económica y rápida de reemplazar. Esperar a la avería completa expone a un remolque y al cambio simultáneo de la bomba, el filtro y a veces el cableado, para un presupuesto mucho más elevado.
Relé, Inyección Combustible
Relé, Precalentamiento del Tubo de Aspiración
Sensor, Cantidad de Úrea
Relé, Precalentamiento Combustible