Conducto de calefacción
El conducto de calefacción es un conducto flexible o semirrígido que canaliza el aire calentado por el radiador de calefacción hacia las salidas de ventilación del habitáculo: parabrisas, pies, tablero de instrumentos. Generalmente hecho de plástico reforzado o aluminio flexible, se encuentra entre la caja de climatización (o "plénum") y la red interna de ventilación. Su estanqueidad garantiza que el aire caliente circule sin pérdida de temperatura ni intrusión de olores del motor.
Fijado por abrazaderas o clips, el conducto sigue el tabique, pasa detrás del tablero de instrumentos y alimenta los distribuidores. Debe resistir las vibraciones, la abrasión y los picos de calor alrededor de 80 °C. Un simple aplastamiento o una fisura es suficiente para reducir el flujo, haciendo que el desempañado sea menos efectivo y aumentando la humedad en el habitáculo.
¿Cuándo cambiar la pieza?
- Vida útil promedio: de 10 a 15 años, variable según el material y la temperatura del motor.
- Signos típicos de desgaste:
- flujo de aire caliente débil o irregular en los ventiladores;
- vaho persistente en el parabrisas a pesar de la ventilación;
- ruidos de silbidos, golpeteos o chasquidos detrás del tablero de instrumentos;
- olores del compartimento del motor que penetran en el habitáculo;
- presencia de polvo o pequeños trozos de plástico en las rejillas de ventilación.
- Control preventivo: en cada reemplazo del filtro del habitáculo o intervención en el circuito de climatización (aproximadamente cada 2 años).
- Periodicidad recomendada: reemplazo al aparecer fisuras, desgarros o aplastamiento permanente. No esperar a la ruptura total del conducto de calefacción.
¿Por qué cambiarlo?
- Pérdida de confort térmico: un conducto deteriorado deja escapar el aire caliente, obligando al ventilador a funcionar más fuerte y alargando el tiempo de calentamiento del habitáculo.
- Mala desempañado: sin un flujo de aire correcto, el parabrisas permanece empañado, reduciendo la visibilidad y la seguridad.
- Riesgo de humedad y moho: la acumulación de condensación favorece los malos olores y las alergias.
- Sobrecarga del ventilador: la disminución de la sección hace que el motor del ventilador funcione en sobre-régimen, acelerando su desgaste y aumentando el consumo eléctrico.
- Propagación de humos o gases de escape: una fisura cerca del tabique puede aspirar gases calientes del compartimento del motor, nocivos para los ocupantes.
- Preservación de la climatización: un conducto de calefacción hermético asegura una distribución de aire equilibrada, evitando las diferencias de temperatura que fatigan el compresor y el radiador de calefacción.
Reemplazar el conducto de calefacción es una intervención sencilla: desmontaje parcial del tablero de instrumentos, retirada de las abrazaderas, colocación del nuevo conducto con las medidas originales. Usar abrazaderas nuevas y verificar la fijación en las conexiones. Un componente en buen estado garantiza una calefacción reactiva, un desempañado rápido y un habitáculo saludable durante todo el año.
Ventilador Habitáculo
Radiador de Calefacción
Válvula de Control de Refrigerante
Elemento de Reglaje, Válvula Mezcladora
Bomba de Agua Adicional (Circuito de Agua de Calentamiento)
Sensor, Calidad Aire
Bomba de Circulación de Agua, Calefacción Auxiliar
Bomba de Agua Adicional, Intercooler
Boquilla Ventilación, Tablero Instrumentos
Elemento de Control, Calefacción/Ventilación
Boquilla de Inyección, Válvula de Expansión
Calefacción Auxiliar
Ventilador de Aspiración, Aire Habitáculo
Unidad de Control, Aire Acondicionado
Junta, Intercambiador de Calor
Resistencia de calefacción