Relé de encendido
El relé de encendido es un pequeño interruptor electromecánico ubicado en el compartimento del motor, generalmente en la caja de fusibles o cerca de la unidad de control. ¿Su función? Asegurar el suministro eléctrico a la bobina, las bujías y, a veces, a la bomba de combustible tan pronto como giras la llave. Cuando se activa el contacto, una corriente baja del interruptor de arranque excita el imán interno: el relé cierra entonces un circuito de potencia capaz de entregar 12 V estables a los componentes de encendido. Este paso garantiza una chispa clara, indispensable para el arranque y el buen funcionamiento del motor. Al cortar el contacto, el campo magnético desaparece, el circuito se abre y el suministro se interrumpe para evitar cualquier riesgo de descarga o incendio.
¿Cuándo cambiar la pieza?
- Vida útil promedio: 150,000 km o 10 años, pero puede reducirse si el vehículo circula a menudo en ciudad o sufre vibraciones intensas.
- Signos de desgaste: arranques difíciles, clic constante bajo el tablero, cortes de motor aleatorios, luces de motor o batería encendidas. A veces, el relé de encendido se queda pegado: la bobina recibe corriente de forma permanente, provocando fallos o un olor a quemado.
- Controles recomendados: en cada reemplazo de batería o bujías, mide la resistencia de los contactos del relé con un multímetro. Un valor superior a 0,3 Ω indica oxidación.
- Periodicidad preventiva: cada 100,000 km o 6 años como parte de un mantenimiento preventivo, especialmente en motores de gasolina turbo donde la tensión de arranque es crítica.
¿Por qué cambiarlo?
- Fiabilidad del arranque: un relé de encendido defectuoso puede inmovilizar el vehículo sin previo aviso, lo que supone un factor de estrés y una grúa costosa.
- Protección del cableado: los contactos quemados crean una resistencia que aumenta la temperatura de los cables y puede provocar un cortocircuito, o incluso un incendio.
- Rendimiento del motor preservado: un suministro irregular a las bujías provoca fallos, un consumo excesivo y un aumento de las emisiones contaminantes durante la inspección técnica.
- Ahorro a largo plazo: un relé cuesta poco; al reemplazarlo a tiempo, evitas quemar la bobina o la unidad de control, piezas mucho más costosas.
- Tranquilidad diaria: saber que tu relé eléctrico está en buen estado elimina una de las principales causas de intervención de asistencia en vehículos de gasolina.
Relé, Control de Arranque en Frío
Relé, Repetición del Arranque