Aleta
La aleta es el panel de carrocería que envuelve la parte lateral del vehículo, justo encima de las ruedas. Actúa como un escudo contra las proyecciones de gravilla, barro y agua. En un chasis monocasco, este panel también sirve de soporte para algunos puntos de fijación del parachoques y del guardabarros. Una aleta delantera, soldada o atornillada, debe seguir fielmente la curvatura original para garantizar la alineación de las aberturas y la buena circulación del aire alrededor del paso de rueda. En la parte trasera, la aleta a menudo forma parte integral del arco de rueda; contribuye entonces a la rigidez global de la carrocería.
Al rodar, la rueda proyecta pequeños escombros a gran velocidad. La aleta detiene estos proyectiles antes de que golpeen los componentes frágiles del motor, el cilindro maestro de freno o las ópticas. También protege la pintura circundante canalizando el agua y el polvo hacia abajo, limitando la corrosión prematura.
¿Cuándo cambiar la pieza?
- Duración de vida: mientras la chapa permanezca intacta, una aleta puede durar toda la vida del vehículo. Sin embargo, la sal, los golpes de estacionamiento y los impactos repetidos reducen considerablemente esta longevidad.
- Signos y síntomas:
- Deformación visible o pliegue tras un roce.
- Pintura ampollada, aparición de burbujas o óxido en la parte inferior del paso de rueda.
- Abertura (puerta o capó) que roza, signo de una alineación incorrecta.
- Silbidos aerodinámicos a partir de 70 km/h causados por un borde de aleta despegado.
- Indicador o alerta: no existe ningún testigo, de ahí la importancia de una inspección visual en cada revisión.
- Periodicidad recomendada: controlar el estado de cada aleta en el cambio de aceite o cada 15,000 km, especialmente si conduces por carreteras saladas en invierno.
¿Por qué cambiarla?
- Corrosión perforante: el óxido perfora la chapa y deja que el agua se infiltre en el habitáculo o hacia los cables. A largo plazo, esto provoca averías eléctricas costosas.
- Pérdida de protección: una aleta agrietada ya no detiene las piedras. Las mangueras de freno, el amortiguador y la caja ABS se vuelven vulnerables a los impactos.
- No conformidad en la inspección técnica: en Francia, un borde afilado o una parte cortante expuesta es motivo de revisión inmediata.
- Aerodinámica degradada: un panel mal alineado genera turbulencias que aumentan el consumo de combustible y el nivel sonoro en el habitáculo.
- Valor de reventa: una aleta arrugada o mal repintada reduce el valor del vehículo. Reemplazar la pieza asegura una presentación impecable y facilita la reventa.
- Seguridad pasiva: en caso de colisión lateral leve, la aleta absorbe parte de la energía antes de que el impacto alcance la estructura portante o la puerta. Una chapa ya debilitada no cumple esta función amortiguadora.
Elegir una aleta nueva, galvanizada o de acero electrogalvanizado, permite comenzar de nuevo sobre una base sólida. Asegúrate de pedir la referencia específica para tu lado (izquierdo o derecho) y para tu acabado (moldura de puerta, repetidor de intermitente, ubicación del radar). La aplicación de una imprimación antioxidante y de una junta de masilla en el borde inferior prolonga la vida útil de la pieza de carrocería.
Revestimiento, Pasarruedas
Listón Embellecedor/Protector, Panel Lateral
Listón Embellecedor/Protector, Guardabarros
Ensanchamiento, Guardabarros
Pasarrueda